29 jul. 2012


    Entrada 61 (Net-runner 10 de 12) Narrador Omnisciente.

    Pasaron dos semanas…

    Corven gracias al gel de nanoides, salió airoso del disparo en el estómago, en otra situación, estaría muerto, pero esos microscópicos robots, eran unos cirujanos sin parangón.
Net-La se encontraba en la silla de operaciones del taller médico, Corven manoseaba una serie de comandos, mientras en un monitor se veían los Nanoides, trabajando en el interior de la net-runner.

-Esto casi esta apunto, mañana será el primer día de incursión en la red, como sólo será un barrido, te he reinstalado programas básicos de camuflaje, cuando veamos, contra que nos enfrentamos, seleccionaremos mejor que programas necesitamos- Dijo Corven. 
- Entrar, echar un vistazo, recopilar datos de seguridad y salir… Como en mis viejos tiempos- Net-La hizo una pausa y añadió –Aún no me queda muy claro, de dónde sale esa red que voy a asaltar, me conectaré desde aquí, pero dónde está alojado el servidor que voy a penetrar.

-Recuerda que tenemos un trato, tú no haces preguntas sobre el sitio de la incursión y yo te correspondo, sin indagar en el envoltorio alargado ése, que siempre llevas a la espalda, que puestos a preguntar, ¿duermes también con la mochila puesta?- señaló con cierto sentido del humor.
-Pregúntaselo a tu Shodan, el muchacho no para de espiarme a todas horas, esa curiosidad en otra coyuntura, le proporcionará un jodido disparo en el culo.

    Shodan no podía refrenar la curiosidad sobre la mujer Pantera, no pasaban muchas mujeres por estos lares y poca o ninguna referencia tenia, salvo la poca referencia de Sara la vecina, pero no le gustaba su forma de vida, era débil y subyugada a su hermano, a la Net-runner la miraba con admiración, pese al disparo que le propinó a su padre en el principio de la amistad, era libre, salvaje, daba miedo. << Así seré yo en el futuro >> pensó.

                                                                 Ir a entrada 62