29 jul. 2012



    Nota del autor: En esta actualización quiero de nuevo mostrar mí agradecimiento a los colaboradores Marisa B., A.M. López y Óscar Font. Sin lugar a dudas han sido las entradas más difíciles desde que comenzó la novela y las que más trabajo de reescritura han dado. Hacer mención a un colaborador invitado Alejandro Escamilla, que paso de la línea del lector a la del colaborador.



 
   Entrada 64 (Red 1 de 16) Narrador Omnisciente

   Lentamente Net-La se aproximó al sillón de Red, una vieja silla de barbero, con unos desvencijados y agrietados cojines de escay atornillados al descanso de las posaderas, la espalda y un saliente para el reposacabezas. Una silla eléctrica no ofrecería una visión más inquietante. Los reposabrazos habían sido modificados para automáticamente apresar las muñecas con sendas correas de Plasti-Dur. Esta atadura era necesaria para entrar en modo Net-running, al volcar totalmente la conciencia en la red, se perdía el contacto con el cuerpo, sin estar fijado a la silla, podría caerse al suelo y eso provocaría una desconexión, nada agradable para el usuario.

   De la pared dónde estaba instalado el voluminoso modem de satélite, salían unos fuelles de caucho de unos dos metros de largo por cuarenta centímetros de ancho. En su interior diversos cables de fibra se conectaban a un casco de interface, situado al final de los fuelles de caucho y a la altura del saliente de escay acondicionado para el cuello.