19 jul. 2012



     Entrada 50 (Presente 8 de 8) Narrador Intradiegético Black Jack.

     Con la parsimonia que brinda la seguridad de mi armadura, cambié el cargador mientras Carlo disparaba a conjunto con Disfraces, tenían que estar nerviosos y desesperados dado que no me dieron ni una sola vez, pese a que me mantuve estático <<Menos costillas rotas >> pensé, con la serenidad del que ha vencido a un tiroteo, encañone a Carlo que se dio media vuelta y echó a correr, así que lo abatí a placer, de un disparo apuntado a la nuca, la desesperación, falta de munición y pérdida de sangre fueron suficientes para Sofía, como una persiana recién engrasada, lentamente se le cerraron los parpados y perdió el conocimiento, más tarde me encargaría que no los abriera nunca más.

    A lo lejos, estaba el hijo del propietario del Hostal, con el arma tirada a unos metros, totalmente ido, y abrazado a sus rodillas cabizbajo y con la mirada perdida, sintiéndolo mucho, dado que no soy persona que le guste ejecutar y tengo una norma que hasta la fecha he podido cumplir, sólo mato enfrascado en un tiroteo, pero no me apetecía sufrir las consecuencias de un odio adolescente, perjurándome una venganza que me persiguiera a través de los años, fui al cuerpo de Carlo, porque me había hecho gracia su pistola, era de bajo calibre, pero poco frecuente, así que la requisé como botín de guerra y comprobé su eficacia en un disparo a bocajarro sobre la sien del muchacho.