4 jul. 2012



    Entrada 23. Narrador observador

    Camuflada entre la vegetación, Net-La vio pasar un camión en dirección a Pola de Allande. Ella andaba por un camino alternativo, a una considerable distancia de la carretera, pero ambos seguían una dirección paralela, lo que le permitía ver el trasiego de la gente y poder esconderse. Era una antigua ruta para senderistas que descubrió en una vieja guía. La había comprado a muy buen precio, papel para fogatas lo llamaban, y ahora toda su huida dependía de la exactitud de aquellos planos amarillentos y arrugados.

    Esperó un tiempo prudencial y retomó el rumbo, siempre mirando hacia abajo y pendiente de los ruidos. Por fortuna, la carretera no se elevaba por la montaña como hacia su ruta. A pocos metros, encajado en la montaña, divisó un caserón de campo típico del lugar. Se quedó pensativa, necesitaba urgentemente agua, víveres y municiones, y aquella vivienda resultaba demasiado golosa. La escalada al Puerto de Palo tendría que esperar. Tenía solo cuatro balas en la Colt, aunque bastarían si se topaba con labradores. En ese caso, no tendría ni que gastarlas, con enseñar el arma y amenazarlos sería suficiente.

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