18 ago. 2012


    Entrada 91

    Jack iba a tomar la palabra, pero le detuvo la palma en alto del viejo veterinario, mientras daba una profunda calada de pipa. Soltó el humo que se esparció por todo el cuarto y añadió:

-Justamente sobre un tecno.-Médico venía a hablarte.- Y rebuscó en el bolsillo del pecho de su camisa. Saco un cilindro de plástico negro, usado para guardar carretes de fotografías, lo agitó y un ruido salió de su interior, indicando que había algo minúsculo y sólido en su interior. Después de otra larga calada, prosiguió con su monólogo.

-Esta mañana, me han llamado los tuyos, los Milicianos, para que hiciera dos autopsias.

-¿Autopsias, un veterinario? Pregunto Black con incredulidad.

-Sí, bueno, lo que hoy en día se conoce como autopsias, nada que ver con el trabajo de investigación que realizaba un forense, añadiré un matiz. “Autopsias contemporáneas”: desmembrar dos cadáveres con cuidado para extraerles los implantes y que se puedan reutilizar y ya puestos alguna que otra muela de oro.

-Entiendo… ¿qué tiene eso que ver con un tecno-médico y conmigo?

-A priori nada. Pero como tengo una personalidad curiosa y los cuerpos ya les habían extraído el único cyber-implante que tenían. Para que el viaje hasta esa lejana granja no fuera en balde, me dio por curiosear la escena del crimen. Una cosa me llevó a la otra, hasta que di, con lo que hay en el interior de este cilindro, el cual mucho tiene que ver con lo que preguntas- carraspeó, se aclaró la garganta y con una mirada avara aclaro: - Tus compañeros nada me han pagado por desplazarme hacia allí y uno tiene que mantener una familia…

- Y qué le hace suponer que te voy a dar gramos enlatados por algo que ni se lo que es, ¿estás seguro que solo lleva tabaco picado esa pipa?

-No hijo, no, no te voy a pedir gramos enlatados- su mirada evoluciono al reflejo mismo de la codicia. - Te voy a pedir “el nuevo oro negro”. Si quieres la información y los extras que traigo conmigo… ¡Guarda relación cercana con esa mujer que tanto te desvela!- Le tiró sobre la cama el misterioso botecito.

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