29 ago. 2012


103 Inferno (resumen).

Caminaron durante cerca de una hora alejándose de las fuertes corrientes. La tormenta en su interior tenía breves instantes de tranquilidad. Por fin, con las fuerzas mermadas de tanto andar contra viento, se detuvieron para cobijarse en los resquicios de unas rocas. Jadeantes, se desprendieron de las mochilas y comenzaron el recuento de suministros como había pedido el sargento.

   Era de noche en el improvisado campamento del Cyber escuadrón. Sentados en círculo, permanecían reunidos alrededor de una estufa de calor desplegable, todos menos el sargento, que andaba de un lado a otro calculando las distancias.

– Esto es lo que vamos a hacer… – apuntó el sargento. Y con la vaina de la Monokatana sobre el suelo empezó a garabatear su posición y los puntos cardinales. – A cincuenta metros, quiero que repartáis equitativamente las Claymore “internacionales”. Tenéis que programarlas para que se disparen una detrás de otra, en intervalos de tres segundos desde que se accione el disparador. También debéis enterrar las granadas sin anilla, porque cuando se disparen las Claymore harán saltar las espoletas. A ciento cincuenta metros, quiero que enterréis las dos cajas de cinta de la Minivulcan.

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