18 ago. 2012


    Entrada 94.

-… por qué consumes esa porquería, no necesito una ecografía, para saber que tu hígado podría compararse a un paté barato del badulaque de la plaza.

    Black aparto la mirada del hornillo y volvió el la cabeza para responder al Dr. Martínez, mientras bajaba la intensidad de la llama.

-Lo se Doc, es lo que tiene ser un yonki –Su voy rezumbaba resignación

-Incluso en esta era de retroceso en la medicina, con una simple modificación en su editor de dolor, evitaría cualquier síntoma físico de abstinencia, sus ojos me indican que no es de esas personas que recurren a las drogas por diversión ni por evadirse, es hombre de armas, luché contra esto, solo tendría que soportar lo que llaman “mono” psicológico, dura contienda es, no lo dudo, pero teniendo implantado ese editor de dolor, tiene media batalla ganada.

-Al igual que la política, sobre el papel, todos los ideales son buenos, pero en la realidad, donde hemos llegado… Sí, a este presente. Todo es diferente cuando sale del papel y se mezcla con la realidad. El problema no es esta en mis manos, no tengo elección…

    Elevo la mano dándose la vuelta totalmente y encarando al doctor, al tiempo que le indicaba que le dejara continuar, usando el lenguaje de la mímica común; golpeando el aire con la palma de la mano abierta.

-Se lo que me va a decir. “siempre hay elección”, pero si me deja proseguir- Y espero la aprobación no verbal del interlocutor, para proseguir. –Tengo implantado un potenciador de reflejos Karenzicof, dicho implante, lo rechazo mi cuerpo y en lugar de acelerarme, actúa su antónimo, me aletarga. Necesito subirme el índice de dopamina, sin ella no podría ni hablar, seria una variante curiosa de un gangoso, pero no solo él habla si no todo yo, hablaría lento, andaría lento, hasta me espolsaría la polla tan lento que parecería una paja.

    El veterinario abrió los ojos y espeto; -uf- dio unos golpes con la mano al marco de la puerta, asintiendo con la cabeza, mientras buscaba alguna respuesta cuerda para aquella confesión digna de una novela negra.

- Eso sí es una desgracia, encima un Karenzicof que es permanente, si se hubiera implantado un Sandevistan, con no conectarlo tendríamos el problema solucionado, pero un implante de reflejos hoy en día, no va a encontrar un tecno médico capaz de realizarle esa operación, ¿pero hombre de dios, como es que no se lo quitó antes del botón rojo? si todos los implantes iban con garantía, en caso de rechazo era gratuita la operación.

-¿Dónde estaba el día del Botón Rojo?

-¿No entiendo, que me quieres decir?

-Que exactamente cuando el cielo se ilumino y la tierra se fue por el garete ¿que estaba haciendo?