15 sept. 2012

    Entrada 118.

    Cuatro eran los Imanes encargados de convertir en hechos las instrucciones del Imán Anzar. Se distribuían por la circunferencia humana, elevando cánticos que eran correspondidos con chillidos colerizados entrelazando ira y sed de venganza.

    La estrategia inicial comprendía formar una media luna con fusileros , para poner nerviosos a los Cyborgs sometiéndoles a una lluvia de disparos mientras iniciaba la batalla la marcha del flanco Oeste, compuesta por tres líneas de civiles y los 50 Jerbas bien pertrechados  con experiencia en combate.

    Cuando éstos llegaran a distancia de canjear marcha por carga, desharían la media luna e iniciarían diferentes marchas atacándoles por todos los flancos según como cambiaban el dibujo del Rombo Cardinal. Teniendo siempre presentes la consigna de poner en vanguardia a los más jóvenes y veloces, armados con armas ligeras y de cuerpo a cuerpo, en las filas medios los civiles con subfusiles y carabinas, en última instancia los armados con los escasos fusiles de asalto. Sería una sangría, pero tenían instrucciones precisas del propio Anzar de ganar esta reyerta en el menor tiempo posible.

    El Imán del Oeste; Abel-Al Zudir, con un viejo fusil acuñado en la época de la URSS AEK-971 a la espalda se abría paso entre las filas de los más jóvenes con los brazos en alto gritando consignas religiosas e infundiendo valor al tiempo que miedo si no cumplían las órdenes de Ala.
Cuando terminaron los cánticos y hubo unos segundos de silencio, supo que era el momento de dar la orden.

- Ala es grande, Ala es poderoso... ¡Bereberes del Oeste! ¡No dejéis infiel con vida!

    La batalla había comenzado…