7 ene. 2013







Entrada 178.

Dejando a su espalda la sombra del presente reflejada en el espejo, Black Jack no profundizó más en sus pensamientos. Si Hamilton no quería que fueran dañados el Tecno Medico y su vástago así sería, los motivos de la orden no importaban. En este momento, el equipo a transportar si era algo que tenía que decidir concienzudamente.
Desplegó sobre la cama todas sus pertenencias; un sinfín de material diverso que cubría la mayoría de necesidades para un largo viaje. Por contra el copado de enseres lo sobrecargarían en exceso para sus heridas.  

Tras meditar unos instantes fue descartando entresijos y aparatología hasta reducirlo a poco menos de la mitad: Un saco de dormir, un escáner de microondas sin batería, prismáticos, municiones para un par de tiroteos o en su defecto uno alargado y un pequeño kit de primeros auxilios enfocado a paliar hemorragias. Eso junto a un surtido de latas para alimentarse poco más de cinco días era el equipo seleccionado para la mochila.

Arma corta, Remington Sodom, un pequeño cuchillo, cantimplora y el zurrón; con drogas para el hornillo, PDA y los mapas de la zona componían el resto del equipaje.

Teniendo en cuenta la pesada armadura BH7 no era un set ligero, pero ya había llegado al limite de descartes con recelo miró de reojo las granadas que pensaba dejar atrás. << Ese maldito puerto de montaña me va a hacer viajar casi desnudo >>.