11 feb. 2013



Entrada 180.

Net-La abrió los ojos poco a poco sus pupilas asumieron la luz achicándose y desemborronando la imagen humeante situada enfrente.
Detrás del vapor producido por un cigarro electrónico Corven permanecía sentado con las piernas cruzadas mirándola atentamente.

Una vez despejada la imagen se centró en ella misma; estaba totalmente desnuda dentro de una vieja bañera blanca, sumergida en una sustancia acuosa de mayor densidad y totalmente transparente. El verse desnuda delante de un hombre no la altero ni un ápice.

Al final del taller sobre una mesa se encontraba su mochila y el fardo alargado responsable de la persecución sin tregua a la que Black Jack la estaba sometido.

Corven se volvió siguiendo la mirada de Net-La, se sorprendió al ver lo importante que era para ella el susodicho paquete. Tampoco esperaba que se alarmara mucho al verse desnuda… Total más allá de elevar el libido de un hombre lo soterraba en un sótano hibrido entre pena y repulsión.

La visión exótica que podía lucir el cuerpo de la egipcia con la ropa puesta desaparecía al verla como la madre naturaleza la trajo al mundo: La piel estaba quemada a ronchas por caminar demasiado tiempo a la intemperie, su desnutrición habían convertido su casi inexistente pecho en dos colgajos agrietados y estriados. Donde en el pasado posiblemente hubieran curvas hoy en día era un trasero recto a la par que la cintura cerrando el conjunto de la famélica nómada.