13 feb. 2013




Entrada 192.

El terror y la situación en si fueron suficientes para la joven y su cuerpo abrió los esfínteres, defecándose y orinándose encima.

Net-La como la depredadora que es no paso por alto esta situación: -Umm Veo que ya vas entendiendo – Señaló mientras percibía los pantalones manchados.

Con cuidado, des amartilló el gatillo y sacó el arma de la boca al tiempo que se ponía de pie: -Ahora sí eres consciente de tu trastada de anoche y ahora ya sabes que nunca más tienes que hacer nada que atente hacia mi salud.

-Puedes levantarte. –Sentenció.
Durante unos segundos Shodan quedó inmóvil, cuando salió del shock se levantó como alma que lleva el diablo y corrió hacia la puerta. Escuchó un grito -¡Alto! – Y se paró en seco como si hubieran adoquinado sus zapatillas.

-Buen chico, así obediente vas a ser a partir de ahora. Si le cuentas algo de esto a tu padre: De las tres balas que me quedan le meteré una en el pecho, cuando lo tire al suelo con la segunda le volare la cabeza, la tercera y última la reservare para desvirgarte el culo y ver cómo te desangras por el ano. ¿He sido clara?

-Sí, señora –Dijo Shodan con un hilito de voz casi inaudible.
Bien veo que tú y yo llegaremos a entendernos, ahora lárgate quiero comer tranquila. Shodan salió del taller y Net-La se quedó sola ante la bandeja de comida.

Antes de empezar el modesto banquete con una risa sátira se dijo a si misma: << Si al final va a resultar que tengo madera de madre y todo. Hay que joderse >>.



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