19 jul. 2012



   Entrada 42.(Pasado 2 de 4) Narrador Omnisciente.

    Juan el “Eunuco” era un gordo grasiento, que hacía honor a la famosa frase; “hay que tener cuidado con lo que se apuesta en Ciudad X”.

    Ciudad X estaba situada entre la vieja frontera de España y los lindes de la que en el pasado era la nación de Portugal, formada de la nada y nacida después del Botón Rojo. Estaba compuesta por casas mal construidas y un sinfín de chabolas, parecidas a las conocidas favelas brasileñas, era bastante grande en extensión;  dividida en  cuatro territorios, pertenecientes a  cuatro bandas enfrascadas en una guerra fría indefinida. No se vivía mal del todo en ella ,y más si eras un ludópata empedernido como lo era Juan.

    Las casas de juego de Ciudad X recordaban más a los salones del viejo Oeste americano, que a los casinos del siglo XXI. Una mala noche en una de estas casas, lo arrastro a una racha perdedora, como  se resuelve en una sesión carente de suerte, se quedó sin efectivo en medio de una mano de “Jonker”. Una especie de póker nacido en Ciudad X. -Si te quedas sin gramos enlatados y no puedes continuar apostando pierdes Juan”-.  Le dijo uno de sus compañeros de mesa, él con una buena jugada de naipes entre los dedos, se levantó eufórico y contestó:

 –Esta mano es una mano ganadora, me juego mis huevos en trueque si hace falta.  
   
    Parece ser que no era tan buena mano como él creía, el caso es que desde ese día le llaman el ”Gordo Eunuco”.