12 jul. 2012


Entrada 31. (Alarma 2 de 2). Narrador Omnisciente


– ¡Hola papá, muy buenos días!. He tenido otra vez ese sueño maravilloso, de cuando era pequeña.–  Saludó la niña.
– ¡Ah!. ¡Buenos días, Shodan!. No te he oído entrar. ¿Qué dices sobre un sueño?. ¿Te refieres a ese sueño?. 


    La adolescente asintió con la cabeza y, antes de que pudiera responder, se  disparó una de las bombillas de alarma del panel de control. Corven dejó bruscamente la conversación y se apresuró a comprobar si se trataba de un fallo técnico o de un peligro real.


– Date prisa Shodan, ve a cambiarte y ponte el disfraz de muchacho. Es el detector de movimiento y de pH, del camino alternativo para subir al Puerto de Palo. Sea quien sea, está usando un mapa viejo donde aparece esa ruta tan olvidada.
– ¿Cómo sabes que es un humano?, señaló Shodan. Cualquier duda era planteable para evitar ese disfraz al que tanta manía profesaba. Con catorce años, le habían empezado a crecer los pechos y los vendajes para ocultarlos le resultaban muy incómodos.


– ¡No me discutas y vístete!. No solo detecta movimiento, sino también el pH de la piel. Me marca 5.6, así que date prisa. – Si fuera un nómada, un vecino o un miliciano, usaría la carretera, no huiría de ella–, añadió Corven.


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