18 ago. 2012


    Entrada 85.

    El Ghost se detuvo, estaba usando un software desconocido para sus directrices. Precavido, retrocedió y oteó el desarrollo del nuevo programa en ejecución… Extendió sus manos y sendos chorros de fuego, a modo de lanzallamas, emergieron de sus palmas, quemando diferentes partes del telar.

    En el ciberespacio, pese a que todo suceda en “tiempo real”, la dinámica de eventos se fracciona por una especie de “turnos”, sacando balance del antes y el después, de la acción de quemado y la reacción de reconstrucción. El resultado fue la aparición de una minúscula cantidad de telas de más, en comparación con las calcinadas. El programa no podía eliminar esta ejecución defensiva de Net-La, solo podía retrasarla.

    Cuando las telas de las cyber-arácnidas llegaran al portal, se volcaría en él y escaparía. Todo estaba en las manos intangibles del espacio partido por el tiempo.



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