12 feb. 2013


Entrada 187.


Rendido, abatido y sometido a la montaña no percibió un punto verde en la esquina lateral del monitor de su casco, el parpadeo se intensificó. El software al no detectar el “visto” mental a través del equipo neuronal pasó a modo audio.

Un sonido débil, acto seguido intermitente para finalizar fuerte y continuo.
<<¡Alarma!>> la palabra mental brotó de golpe en Black socavando lágrimas y de más estados depresivos de la mente.

Abrió los ojos y como una estrella fugaz que destaca en el firmamento el detector de “encañonamiento por software” parpadeaba incesantemente.

El cuerpo humano actuó paliando sentimientos y calamidades. Reaccionó físicamente y sus endorfinas segregaron adrenalina natural.

De las dos rodillas postradas en el suelo a modo de rezo deslizó la pierna izquierda apoyando el pie en plano y retirando el torso hacia atrás mientras desenfundaba de la vaina de la espalda la Remington y se preparaba para soltar una ráfaga.
<< Fijar fuente >> Y en el centro de la pantalla apareció un puntero en 3D marcando un árbol en la distancia.

<< Ráfaga de tres >>
Y apretó el gatillo. Después de la ráfaga rodó mientras activaba el sistema de camuflaje de la armadura, tenía las baterías bajas, poco más que sombras de color verde aparecieron en la gabardina.


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