13 feb. 2013




Entrada 191.

-¡Ves el arma!- Le gritó a la muchacha y esperó que cabeceara afirmativamente para proseguir.
-¡Bien ahora abre la boca! –Le introdujo el frio metal hasta la campanilla hasta ver un reflejo de arcada.

-Ahora sabes lo que es tener algo largo y duro en la boca, es un comienzo… Si llegas a desconectar el modem, yo hubiera muerto. ¿Sabes lo que es la muerte pedazo de imbécil? –Shodan entre sollozos cabeceó de arriba abajo como buenamente pudo.

-Tú te crees que lo sabes, pero no tienes ni puta idea, pero muy pronto vas a saberlo –Amartilló el arma.

El tambor dio una pequeña vuelta. Al estar a tan corta distancia de Shodan todo su alrededor se nublaba y sus ojos se embizcaron mirándolo atentamente. Mientras se preparaba la bala para ser golpeada por el martillo y esparcir sus sesos por todo el suelo.

-¿Sientes la proximidad a la negrura absoluta? Así me sentí yo anoche por una de tus gilipolladas de niño. ¡Entiendes ahora la subnormalidad de anoche! –Le gritó escupiendo con cada silaba que salía por su boca.


                                                             Ir a entrada 192