24 feb. 2013




Entrada 201.

Sonaban canciones navideñas por los altavoces del coche, un novato de la policía de NY se recostaba sobre el asiento del copiloto mientras ajustaba su bufanda y resoplaba.

-Que pasa Jon, ¿No te gustan los villancicos? –Dijo con guasa el veterano policía al volante.
-Tom no es que no me gusten –replicó con desaire -pero todos los años son los mismos y cansan. Además no sé cómo puedes estar tan tranquilo con la que hay liada en el parlamento.

-Buff –El viejo Chasqueó los labios generando la onomatopeya y continuó con cara de desprecio –Políticos, ¡Va! Que sabrán ellos de solucionar las cosas. Esos están reunidos para ver si les sale más a cuenta vendernos a las corporaciones como en Europa o si aún pueden robarnos unos años más a la gente de a pie. Por eso ni les escucho. Lo que tenga que venir, vendrá.

Jon se sacó la gorra y se atusó el pelo –Vamos a parar en una gasolinera quiero ir al cuarto de baño.
-¡San dios muchacho! ¿Pero tu cuantas veces meas al día? Esperó por el bien de tu señora que lo único que tengas pequeño sea la vejiga –Terminó con una risotada.

El novato se envainó la broma. Tom pese a sus gustos musicales y bromas inoportunas era un buen superior y compañero. Y para sus adentros cuando sobrepasaba la delgada línea del mal gusto pensaba que no le quedaba nada para jubilarse.

-Y hablando de tu señora… ¿Dónde la vas a llevar a cenar en noche vieja?
-¿Te refieres la noche de fin de año del 2042?

-Cadete alcornoque, si te parece me refiero a la de dentro de diez años, claro que a la del 42. Eh chaval despierta y alegra esa cara.
-Pues si fuera la de dentro de diez años tal vez te dijera un sitio, pero este año, con la pequeña nos quedamos en casa.
-Bueno muchacho eso está bien, acostareis al cachorro y luego tendréis vuestro momento íntimo, no te quejes si yo te contara…



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